Cordero, empresa metalúrgica con fuerte arraigo familiar, buscaba renovar su identidad para reflejar una nueva etapa. El desafío era modernizar su imagen sin perder esencia, integrando valores clave como inclusión, sostenibilidad y orgullo por el trabajo local.
Rediseñar la identidad visual y narrativa de la marca para consolidar su presencia en el sector, reflejar sus valores actuales y transformar la experiencia cotidiana en sus espacios industriales.
Rediseñamos el nombre de marca: de Esteban Cordero a simplemente Cordero
Creamos un sistema visual completo: nuevo logo, paleta cromática (naranja y blanco) y manual de marca
Desarrollamos el concepto “Ingenio que trasciende” como lema central
Activamos la nueva identidad en campañas internas y en espacios físicos como el comedor y la señalética industrial
Una marca renovada, moderna y coherente, que fortalece su cultura interna y proyecta una imagen alineada al presente de la industria.
El cambio se vive a diario en planta, en cada rincón, con identidad y propósito.